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Latas sobre tela

Latas JavieR-

Reproducción imperfecta de la obra del artista cubano JavieR. Óleo sobre lienzo

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En telas

Zurich en telasHace algunos meses, en el Teatro de la Ciudad, “Esperanza Iris”.

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Independencia

El Ángel-2

No es la primera vez que fotografío nuestro Ángel de la Independencia, pero me agradó la vista.

 

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Los mariachis de Garibaldi

Es muy común que las personas que van a Garibaldi quieran contratar a un mariachi para ese mismo día y en ese mismo momento. Los mariachis no son caros, y para alguien que pueda pagar, podrá pasar un buen rato alegre en esta plaza.

Mientras tanto, es común verlos con sus trajes llamativos y sus instrumentos en las calles en busca de algún interesado.

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Mismo instante, misma cámara… ¡diferentes perspectivas!

Pololo, una nueva amiga fotógrafa haciendo sus primeros pininos con su relumbrante 60D, acompañada de otra amiga de quien no tengo el nombre, ¡pero qué buena actitud!

Y esta es la foto que ella me tomó. Mismo instante, misma cámara… ¡diferentes perspectivas!

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Charles Lutwidge Dodgson “Lewis Carroll” (1832-1898)

Es un diácono anglicano, lógico, matemático, fotógrafo y escritor británico, conocido sobre todo por su obra Alicia en el país de las maravillas y Alicia a través del espejo. Descubrió la fotografía en 1856 por influencia de su tío Skeffington Lutwidge, y más tarde de su amigo Oxford Reginald Southey y del pionero del arte fotográfico Oscar Gustav Rejlander.

Para Dodgson, la fotografía era su expresión de filosofía interior: la creencia en la divinidad de la belleza; que para él significaba un estado de perfección moral, estética o física. A través de la fotografía, Carroll trató de combinar los ideales de libertad y belleza con la inocencia edénica, donde el cuerpo humano y el contacto humano podían ser disfrutados sin sentimiento de culpa.

Esta visión de la belleza, junto con su pasión por el teatro, le trajo durante toda su vida problemas con la moral victoriana. Por esa razón Dodgson destruyó y devolvió las fotografías de desnudos a las familias de las niñas que fotografiaba. De su obra sólo se conserva un tercio, de la cual, más de la mitad son fotografías de niñas. Gracias a esto se le atribuyeron tendencias pedófilas; pero nunca fue comprobada esta suposición.

Una vez que tuvo su propio estudio, hizo notables retratos de personajes relevantes, como John Everett Millais, Ellen Terry, Dante Gabriel Rossetti, Julia Margaret Cameron y Alfred Tennyson. Cultivó también el paisaje y el estudio anatómico.

En 1880, Dodgson abandonó la fotografía repentinamente; después de dominar por 24 años completamente el medio, disponer de su propio estudio en el barrio de Tom Quad, y de haber creado unas 3000 imágenes (sólo pudieron rescatarse menos de 1000 fotografías).

Su obra fue reconocida póstumamente, junto a la de Julia Margaret Cameron, gracias a su reivindicación por parte de los fotógrafos del pictorialismo, así como al apoyo del Círculo de Bloomsbury, en el que se hallaba Virginia Woolf. En la actualidad, es considerado uno de los fotógrafos victorianos más importantes, y, con seguridad, el más influyente en la fotografía artística contemporánea.

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Los mejores fotógrafos de la historia

Julia Margaret Cameron (1815-1879)

Fotógrafa inglesa dedicada al retrato fotográfico de corte artístico, así como a la representación escenográfica de alegorías que la enmarcaron en la corriente de la fotografía academicista. Cameron comenzó su carrera fotográfica a los 48 años de edad, gracias a que su hija le regaló una cámara fotográfica. Era una aristocrática ociosa de la sociedad de la Inglaterra victoriana que inició fotografiando como un simple hobbie, pero fue tanta su pasión, que al año fue elegida como miembro de la Sociedad Fotográfica de Londres y Escocia.

Posteriormente hace un acuerdo con Colnaghi, que se ocupa de imprimir y vender fotografías y registra sus fotos en el “Fine Arts Registres of the Public Record Office” (entre 1854 y 1875). En 1864 expone en Colnaghi´s de Londres. En 1866 expone en la “Galería Francesa” de Londres y gana la medalla de oro de Berlín.

Se compra otra cámara de Placas de 12×15 cm, lente focal de 30 s, trabaja con aperturas abiertas y exposiciones de 3 a 7 minutos. En 1868 expone en la “Galería Alemana de Londres” y Charles Darwin la contrata para que realice sus retratos.

Al parecer fue Oscar Gustav Rejlander y Lewis Carroll quienes la instruyeron, así como su vecino Tennyson, de quien le aprendió sus técnicas básicas. Para ella lo más importante era fotografiar ideas morales y belleza religiosa, creía que la fotografía era la forma para resucitar el arte sacro, un arte fino para la época, aunque no muy ético.

Sus influencias fueron la literatura, el renacimiento, la pintura Pre- Rafaelíta y la Biblia. Gracias a su posición social y económica transformó su casa de campo: el depósito de carbón en cuarto oscuro y el gallinero en estudio.

Cameron repetía las copias una y otra vez, hasta quedar satisfecha con el resultado; pero nunca retocaba o ampliaba sus negativos, sólo sacaba copias de contacto de sus enormes placas húmedas. Era tan apasionada en sus creaciones que se convirtió en una ermitaña de la fotografía, descuidada al vestir y en su trabajo dejaba manchas y huellas dactilares.

En exposiciones de 7 segundos en placas de 30×40 cm, ella reproducía la grandeza del hombre interior, al mismo tiempo que los rasgos del hombre exterior. Era capaz de reproducir la fuerza expresiva de sus modelos con tanta maestría como lo haría un pintor.

Además, sus retratos tenían un aspecto flou muy peculiar (un cierto desenfoque con intención). Se cree que por azar descubrió una combinación de elementos técnicos que le dieron como resultado la falta de nitidez, lo que se convirtió en su sello artístico. Este aspecto le daba el carácter poético a sus fotografías. De ahí que sea considerada uno de los antecedentes del pictorialismo fotográfico de finales del siglo XIX.

Sin embargo, los críticos de su tiempo la atacaban sistemáticamente por sus defectos técnicos, mientras que los fotógrafos la criticaban por la calidad de sus fotografías, como la poca nitidez o la falta de luz a causa de una pobre iluminación cenital.

Pero para Cameron, antes estaba lo estético que lo técnico y utilizaba a propósito objetivos inadecuados para sus placas. El objetivo era obtener efectos que la alejaran de la realidad de las imágenes captadas. Rechazaba la idea de que la cámara era un objeto para documentar en vez de para crear arte.

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